viernes, 22 de septiembre de 2017

Absurdo constructivo

Mejores que el tiempo

que nos ha hecho jóvenes, guapos, rebeldes,
mejores que los de mocasín y camel,
que las raíces del parqué familiar
que las luces y las lumbres.

Mejores que los desconocidos del verano anterior,
desfilando con nuestros nombres
(un, dos, tres).

Ver de lejos las fotos del salón:
niños sin cara en caballitos de papel.


                         Levantar las cejas y quemarlo todo.




A mis amigos, distinciones aparte.
Gracias.

jueves, 31 de agosto de 2017

Dramatismo homogéneo (18 de agosto)

Quiero quedarme aquí
echar raíces en el suelo mojado
ahora que mis gestos son menos,
que no sé pronunciar luz
ni reconozco los muertos
(en estas formas a llenar
aún puedo bautizar en lengua romance
y llorar nombres sin rasgos).

¿Sabré desandar los pasillos
a la vuelta?

lunes, 14 de agosto de 2017

U3 a Erdberg (14 de agosto)

En Viena hay aire
a veces suena
otras
delimita las formas en la yerba.

En Viena hay hombres que dicen ser
Mozart, herederos turcos, narguiles
hay tres hermanas negras con seis pares de pestañas
que no saben del valor ni de la Catedral pre-Zara
ni que en la noche de agosto también refresca,
este año como nunca.

En Viena hay una violinista
y un poema de Lorca que es canción de Cohen
que es mía
y un montón de culos con todas sus decepciones
el de Ethan Hawke
el que maltrata
el que se apoya en bolsas de Carrefour
el que niega a Dios
el que predica la derecha
el japonés
el que maldice porque todos los asientos los ocupan odio y extranjeros.
Putos guiris.
Todo el año igual.
En la M3 a Simmering, la línea
amarilla
como todos los Sahara a los que nunca puso nombre.

Para qué:

el desierto nunca ha llevado a ninguna parte.

viernes, 30 de junio de 2017

Densidades (30 de junio)

despierto y es obvio
y muevo las piernas y suenan las rodillas
encajan con huesos ajenos (por no ponerles nombre)
y cruje la espalda y miran en el espejo sesenta kilos mal llevados
pecho de más y la conciencia de vulva
y los pies son grandes, son alfombras de gigante
son barcas de pedales con uñas moradas, por mi padre
¿pensará él en sus uñas? ¿será él estos pies?

pinto los labios por sentirme morada vino
cojo las pinzas desde el reflejo
y tiembla la cadera y pregunta por qué
por qué hoy por qué no hay nada que decir
por qué Freud y por qué la histeria y por qué
los viajes siempre son dentro de este cuerpo

desayuno baldosas de cocina
                                                     generacionales
blancas sucias
cómodas
vuelvo dentro de las sábanas y espero
                                                                                                   (un estímulo,
                                                                                                   un abrazo
                                                                                                   un buenos días, cómo has dormido
                                                                                                   una señal más fuerte
                                                                                                   llenarme con algo más denso

                                                                                                                                                    que yo)


Cuerpo