domingo, 26 de octubre de 2014

Fundido en negro.

Es de color rojo
del que acaban teñidas tus  manos.
Ni el pelo, ni los labios.
Tampoco la camiseta que guardaste
con paciencia e impotencia
para ese día especial
que al final nunca ha llegado.
Es el metal, frío, claro,
puro, extinto
el que profundiza en venas
que ni siquiera tú has descubierto.
Jamás el placer ha sido tan turbio:
lo negro se torna aún más oscuro
y ni una sola de esas flores
que tantas veces has intentado regar
osan no marchitarse.
Son horas
de futuro incierto.

lunes, 20 de octubre de 2014

Primera persona del singular.

Me cubrieron de cojines 
en el campo de batalla.
Y las plumas, por todos es sabido,
no frenan las balas.