martes, 5 de mayo de 2015

Gotelé.

Hoy he vuelto a la que fue mi habitación en casa de mis padres. El polvo cubría el gotelé blanco de las paredes, y las estanterías cedían ante el peso de libros que no recordaba haber leído. Un póster colgaba boca abajo, dejando al descubierto un agujero del tamaño de un BB, junto a la ventana. Crucé la habitación intentando no rozar las postales que aun sobrevivían a los lados y la abrí, dejando que mis huellas se mezclasen con las que ya estaban en los cristales.


                                                                                                               -María. Y eso fue todo.