domingo, 27 de septiembre de 2015

Desplomados.

Grita más alto
para que no pueda escucharte al otro lado de este muro de polvo, papel mojado y cenizos.


 

martes, 22 de septiembre de 2015

De ti.


Hoy hace dos meses de ti
En el sofá, con la pierna hinchada y las gafas sucias,
De ti,
Abandonando un proyecto para dos,
De ti,
Que nunca dejaste de serlo.
Respira.



                                       -María. Hoy hace dos meses que me obligaron a dejar de llorar.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Nostalgia.

El gotelé estaba salpicado de motas de polvo en ese momento, la primera noche que pasaba en la habitación después de 30 días.
Se sentó en la cama, y fijó la vista en un póster que ya no tenía sentido mantener. Por la ventana cerrada se escucharon los chillidos de una madre que llamaba a su Marcos para comer.
Observó el resto de la habitación, en silencio. Frunció las cejas al ver las caras sonrientes en las fotos de las puertas del armario, e hizo lo propio con la firma de la tarjeta que presidía el escritorio. Buscó en las estanterías algún diario que pudiese darle alguna pista de quién dormía allí antes que ella, pero la persona que lloró en la alfombra azul de pelo no había dejado rastros.
Imponente, dejó la mochila a un lado, se agachó para apartar el saco de sus pies y fue al baño. Se sentía un autómata, dirigida por comandas que reconocía pero no asimilaba, mientras limpiaba los restos de jabón que había dejado su burbuja al explotarse, y cambiaba su ropa patrocinada por un pijama amarillo. Después, se incorporó y miró el cristal, iluminado por dos pequeños focos.
Por primera vez en 18 años, reconoció a la persona que le observaba.
Por primera vez en 18 años, no apartó los ojos. 


-María. Como García Márquez, yo tampoco voy a releer esto. Pero animo a todo el que quiera mirarse de frente a informarse sobre la Ruta. O sobre cualquier otra cosa.