martes, 18 de octubre de 2016

Del día a día.

Once de la mañana
finge que no te duelen pecho
y garganta
anda la Calle Mayor bracea
los top-manta, fuera de su ola.

Cinco de la tarde
café y pastas de te
y la culpa, cortándote
en casi veinte partes
por pensar creer querer comprar
la chincheta de Lola dando pataditas.
Mi madre:
cómo vas a parir si aún escribes enbarazada
(mis medias verdades absolutas son cosa suya).

Hora del Anticristo
Y trescientos treinta y tres metros hasta la cama
papá y mamá no cierran los ojitos
sabiendo que hay tanto Belcebú deslocalizado
por satélite o construcciones sociales.

Media hora antes
mátate en una bañera, como las Grandes
sin más violencia que una bomba de agua
la mampara empañada empapada empapelada con cartoncitos perfumados en Dior
la niebla hirviendo
pixelándote hasta que llegue la funda final
y todo se congele.

jueves, 6 de octubre de 2016

Cómo debilitar folículo piloso.

Que te duela la cabeza,
como la primera vez que no te penetran
y te sangren las bragas
(por biología o dejes de madurez)

Que caiga por el desagüe
todo resto de vello de la pubertad
nos vamos haciendo mayores.

Que la Gestapo de tu madre
entre a ojearte las ingles
como cuando revisaba tus cajones
en plena búsqueda de
las perlas-regalo-de-tu-padre

Que prendan los cuchillas
y los culottes de Bugs Bunny;
pese a las cenizas,
crecemos.