viernes, 11 de noviembre de 2016

11-11.

"And your curious life with me 
   will be told so often               
that no one will believe          
you grew old."                      

The Big World, Leonard Cohen.



Hay fechas para agradar.

Lo dicen Dios y el liberalismo
con el pitido inicial de alguna pachanga
entre Nigeria y otro país que sí sabemos colocar en el mapa.

Hay fechas para agradar y hoy es 11 de noviembre
mi prima cumple 11 años, también.
Soy la mayor, su favorita.
Pensándolo bien, la fascinación por los adultos
puede ser genética 
-eso es de otro poema-.
Lo celebra hasta Amazon:
¡miles de productos a precios que no imaginas!
Aunque no debas comprar nada,
porque Cohen la ha diñado y el mundo
debería aislarse colectivamente.

Hay fechas para agradar y a mí hoy no me apetece
no sé si por la muerte de Leonard
-tanto uno en un panegírico es definitorio-
o porque llevo triste toda la vida
y acabo de darme cuenta. 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Interior, noche.

Anoche
discutimos el trueque:
Dos copas por sexo causal.
Un tío (alguien) toca mi blusa nueva e
intenta que firme. Luego, Marta: Si nos 
organizamos, follamos todos; el
que vota a favor de las copas,
 se va, y ella ya no bebe
más.

Cincuenta años de calvicie prematura,
(como su abuelo, antes que su padre)
cuidan la puerta del garito. Tampoco
entiende por qué deberíamos pagar
14 euros por veinte chupitos;
no tiene fuego,
bufanda
o ganas de
moverse: mira
los canalones llenarse y reza
para que amanezca de una Santa vez.

Domingo.
Don Juan de luto
y mil perseidas rojas
cruzan la Gran Vía.
Desde septiembre,
oscurece mucho

antes.