martes, 27 de junio de 2017

Porque es verano

Pienso en polillas mascando el armario
(porque es verano y toca)
en persianas, ventiladores
en juegos de luces contra las quemaduras
rosas y fértiles,
en el campo, muerto bajo sus flores.

Quizás lo viste venir:
mi cuerpo en cloro,
colores chillones flotando en sudor
y las cinco acepciones de cuidar en el DRAE.
¿Fue la arena en las chanclas?
¿Las hormigas escalando tus helados?
¿O fue circunstancial
el sol en tu garganta,
las sales escondidas en corcovas sin dueña?

¿Ves?
Escribo porque ayer pasamos el solsticio
y solo queda esto:
destrozar cien poemas sobre tinto y peces,
epifanías e incendios,
llorar.
Preguntar en alto,
porque casi es julio y hoy
has perdido los pómulos altos,
los trabajos estivales y el nombre.


¿Cómo erais antes del frío?